Conversamos con Lucas Tartara, fundador de Active Ciudadanías, sobre la experiencia de emigrar a Italia y los desafíos que aparecen en el camino hacia la ciudadanía.
¿Cómo se empieza la búsqueda de los orígenes? ¿Cuánto tiempo toma reconstruir un árbol genealógico? ¿Qué datos se necesitan para pedir una partida y en qué registros o plataformas se puede rastrear esa información?
Además, la importancia de la red de contención al momento de inmigrar, el idioma como herramienta clave de integración, conexiones con antepasados y los pasos seguir a la hora de llegar a Italia.

La experiencia de emigrar a Italia
AC.- ¿Cuándo decidiste irte a Italia?
FG.- La decisión de venir a vivir a Italia empezó con un viaje a Europa que hice en el 2017. Era la primera vez que salía de la Argentina. En ese momento fui a Roma y Venecia y cuando volví a la Argentina dije «de alguna forma voy a volver».
Si bien siempre había sido una cuestión de buscar los orígenes y preguntar dónde eran nuestros antepasados, en mi familia no sabíamos mucho. Me acuerdo que en ese viaje volví y me puse a investigar y fueron dos años que estuve rastreando mi historia familiar. Mi bisabuelo era italiano y mi tatarabuelo también.
Entonces primero empecé a reconstruir toda la parte de mi bisabuelo, después de mi tatarabuelo y después cuando armé toda la carpeta, después de dos años, decidí venir a Italia. Me propuse hacer un viaje de seis meses para hacer la ciudadanía y esos seis meses se convirtieron en vivir en Italia que era un sueño y se hizo realidad.
AC.- Tema fundamental, este que decís «no sabía nada, teníamos muy pocos datos», estas cuestiones son muy usuales, la gente cree que no se puede avanzar porque no tiene información…
FG.- Mucha gente me escribe y me dice «no tengo nada de información, por dónde voy, qué hago», yo creo que es una búsqueda muy minuciosa, de conectar datos. Creo que es muy importante en la búsqueda de los orígenes hablar con la familia.
AC.- ¿Cuánto tiempo te llevó reconstruir el árbol?
FG.- Más o menos dos años. Primero hice la reconstrucción por mi bisabuelo. Lo más curioso es que faltando seis meses para el viaje, yo ya tenía el pasaje y había datos entre las actas que no coincidían y dije «bueno tengo que poner en marcha el Plan B» y el Plan B era mi apellido, Gagliardi, pero sabía muy poco.
En esos seis meses hablé con mi abuelo, empecé a preguntar todo lo que podía y así terminé encontrando todos los datos. Hubo muchas personas que me ayudaron y eso hizo posible que pudiese encontrar todos los documentos.
El idioma como herramienta de integración
FG.- Con respecto al idioma y lo digo para los que tienen planificado venir a Italia, creo es super importante. Muchos suelen decir «es parecido al español», pero es un idioma diferente y hay que estudiarlo. El idioma nos abre puertas y nos ayuda a integrarnos. Es importante tener una base y en el vivir lo vas perfeccionando, estudiando.
AC.- Sí, porque si no te relacionás con los que hablan español y no te abrís a la cultura, te perdés lo más lindo de cualquier país donde te vas a vivir…
FG.- Estas experiencias se tratan de la riqueza de conocer una cultura y sin lugar a dudas, el idioma nos ayuda a estar mejor integrados. Antes de venir estudié por mi cuenta, escuchaba música. En una de las primeras salidas con italianos, fuimos a hacer una excursión y solo hablaban español dos personas. A mí me encanta hablar y estaba callada porque no podía traspasar esa barrera. Por eso creo que siempre es bueno venir con una base de italiano.
Nos preguntaron.- ¿Por qué ciudad arrancar si quiero vivir en Italia?
FG.- A mí me parece que está buenísimo hacer un viaje antes de tomar la decisión de venir a vivir. Eso te puede dar un aproximación. Hacer un viaje previo es un buen termómetro de cómo uno se siente también al estar más en contacto con el lugar.
Nos preguntaron.- ¿Qué datos mínimos se necesitan para obtener una partida?
AC.- Lo que deberías tener es nombre y apellido completo, nombre y apellido completo de los padres, fecha y lugar de nacimiento. Si sabes que tu tatarabuelo era italiano, o bisabuelo, pero no tenés ningún dato, no tenés que empezar por él, tenés que empezar por abajo, por tu nacimiento, buscar las partidas de nacimiento de tus papás y así empezás a subir hasta el italiano.
Si querés empezar directo por el italiano y no tenés los datos, es poder el carro adelante del caballo. Hay que ir tirando del hilo de la documentación y ahí van a ir surgiendo muchísimos datos. Fundamental, principal fuente de información: la familia.
Preguntarles a los más viejitos de la familia y a partir de ahí buscar el último eslabón desde el que se pierden los datos y pedir su partida de nacimiento. La partida de matrimonio de esa persona te va a decir si cuando se casó el padre estaba vivo o no y así se puede tener un margen para calcular la defunción de tu antepasado.
«Hay que ir tirando del hilo de la documentación y ahí van a ir surgiendo muchísimos datos. Fundamental, principal fuente de información: la familia»
Lucas Tartara, Active Ciudadanías
Nos preguntaron.- La mamá de mi bisabuela vino desde Italia y no tengo idea por dónde comenzar la búsqueda…
AC.- Lo que yo haría es armar un árbol genealógico para ver que en tu familia no haya ningún otro antepasado italiano. Las mujeres trasmiten la ciudadanía desde el 1 de enero de 1948 en adelante. Si mi bisabuela era italiana y tuvo dos hijos, uno en 1947 y otro en 1949, al de 1949 le transmitió pero al de 1947 no. ¿Qué pasa en esos casos? Hay que ir por vía judicial. Pero si uno tiene otro antepasado que te permite ir por vía administrativa, la vía judicial, queda inhabilitada. Es un requisito de admisibilidad no tener la posibilidad de ir por vía administrativa.
¿Dónde tramitar la ciudadanía?
FG.- Son dos caminos diferentes hacer la ciudadanía, por ejemplo, en Buenos Aires, Argentina, que hacerla la ciudadanía en Italia. En mi caso la hice en Italia y sí es otro plan, en el que uno tiene que considerar un montón de factores. Viajar a Italia, establecerte, conseguir un departamento, hacer la residencia. Creo que es muy importante al momento de tomar la decisión de venir a Italia tener todas las herramientas posibles y contar con información. Hay muchas cuestiones a considerar.
La importancia de una red de contención

FG.- Me parece fundamental hablar de la red de contención. Estamos en otro país, lejos de la familia, y necesitamos emocionalmente estar contenidos. Por eso es super importante establecer redes que nos ayuden y nos acompañen.
En estos procesos –esto lo digo desde mi experiencia personal, porque cada experiencia es diferente– hay que tenerse paciencia y saber que es un proceso que cada uno lo vive de forma diferente también a nivel emotivo. Por eso es bueno contar con una red de contención que también nos ayudé a atravesar los momentos difíciles.
«Estamos en otro país, lejos de la familia, y necesitamos emocionalmente estar contenidos. Por eso es super importante establecer redes que nos ayuden y nos acompañen»
Florencia Gagliardi, TSI
Nos preguntaron.- ¿Es igual la carpeta para la ciudadanía si la presentás en el consulado de tu país o si la presentas en Italia? ¿tienen vencimiento traducciones y apostillas?
FG.- Hasta un punto sí, pero después la documentación tiene que estar apostillada para tener validez en Italia. Es importante hacer una revisión, control, asegurarse que sea correcta toda la documentación. Una vez que están todos los documentos, el paso que sigue, son las apostillas, las traducciones y luego, en el caso de hacer la ciudadanía en Italia, hacer el visto consular, doble apostilla o asseverazione.
Nos preguntaron.- Estoy en Irlanda, ¿quisiera saber si viviendo acá puedo hacer mi carta de identità?
AC.- Estando en el exterior podés, si estás anotada en el A.I.R.E., hacer la carta de identidad en el consulado que te corresponde por domicilio. La otra alternativa es ir a hacerla a Italia, al comune en donde estas anotada. Los residentes A.I.R.E., residentes en el exterior, podemos hacer el documento italiano al comune italiano donde estamos anotados sin fijar residencia. En estos casos la carta de identidad la haces en el comune y el pasaporte en la Questura.
Ciudadanía, integración y la importancia de un plan B
Nos preguntaron.- ¿Cuáles serían los pasos para emigrar?
FG.- Yo fui trazando un plan de a dónde iba a ir, creo que en ese paso previo, es bueno tener mucha información. Y también tener un plan B por si las cosas no salen como esperabas.
Registros de barcos, Rientrati y CEMLA
AC.- ¿Qué son los Rientrati?
FG.- Hernando De Cillia es un gran periodista y además, es una gran persona. Ha hecho unos artículos espectaculares y ha escrito también sobre el CEMLA. Rientrati tiene que ver con volver a las raíces, los que vuelven a Italia con su pasaporte italiano.
FamilySearch, Antenati, Cognomix
FG.- Hablando del CEMLA, una de las primeras preguntas que leíste, decía «no tengo datos, qué hago» y en esa primera búsqueda, se pueden explorar los registros del CEMLA, para ver en qué barcos llegaron nuestros antepasados. Es una fuente de información muy interesante. Los matrimonios, además, suelen ser una fuente muy importante porque es un documento que se firmó en vida.
A mí me han servido mucho también los certificados de bautismo. Yo encontré el certificado de bautismo en FamilySearch y así supe que mi tatarabuelo había nacido en Saracena. Invito a que puedan explorar la web de FamilySearch. El registro es simple y se pueden explorar un montón de colecciones.
AC.- Uno tiene que combinar las fuentes, FamilySearch, Antenati, Cognomix, llamando a la parroquia, hablando con el comune. Todas te van a dar alguna punta. En los bautismos, por ejemplo, muchas veces aparecen los hermanos como padrinos, entonces si uno no encuentra el nacimiento del padre de su antepasado, buscas a los hermanos y ahí a veces esta. Entonces ahí destrabas. Con Cognomix podés cruzar el origen de los apellidos.
Carrera de resistencia
FG.- Para mí la búsqueda de los orígenes es como una carrera de resistencia. Cuando decís, no lo encuentro, no aparece, hay que perseverar. El resultado vale la pena, porque al final terminamos descubriendo quiénes somos y conociendo nuestra identidad y ese para mí es el mayor logro. Los animo a que busquen, a que conecten, a que puedan tejer esos lazos. Preguntar, escribir, hablar con los más antiguos de la familia. Es un poco escribir nuestra historia para que no se pierda.
AC.- La conexión que uno siente con el antepasado que no conoció…
FG.- Cuando entrevisté a Virginio, de FamilySearch, él me dijo «hacemos viajes de retorno». Me gusta mucho esta frase, creo que de alguna forma vamos y venimos y en esta búsqueda a veces venimos a concluir cosas que no se cerraron.
AC.- No romantizar el emigrar…
FG.- Creo que hay mucho romance, mucha luna de miel de lo que es emigrar.
AC.- En algún momento te pega un cachetazo…
FG.- Estamos hablando de que estás en otro país, con otra cultura, con otro idioma. Por cuanto podamos ser parecidos, somos distintos. Hay momentos duros, no todo es color de rosa cuando uno se va y tenés momentos en los que te hacés muchas preguntas. Y también hay renuncias con las que uno tiene que aprender a vivir. Me gusta pensar que uno se va a vivir una experiencia y siempre se puede volver. Sacarle peso a la experiencia de irse.
«Hay momentos duros, no todo es color de rosa cuando uno se va a vivir a otro país y a veces te hacés muchas preguntas»
Florencia Gagliardi, TSI
AC.- Hay un precio a pagar por irse y uno tiene que irse en paz. Y lo que decís del «para siempre». No creo que hablar en términos de «para siempre» sea lo más real…
FG.- Creo que uno tiene que tomarlo como una experiencia. Yo, por ejemplo, me tomé seis meses de licencia en mi trabajo en la Argentina y me los tomé para ver cómo me sentía, podía salir bien como no. La experiencia de vivir en otro país es muy personal. Emigrar no es para todos y hay que decirlo. Quizás para algunas personas es por un tiempo y cada uno lo vive de forma diferente.


