¿Qué implica votar en una democracia? Una mirada personal sobre la importancia de participar, aunque no siempre estemos de acuerdo con la política.

Este domingo 8 y lunes 9 de junio, en Italia se vota. Se lleva a cabo un referéndum abrogativo de iniciativa popular, mediante el cual los ciudadanos deben decidir si quieren mantener o derogar ciertas leyes. Cuatro de las cinco preguntas están relacionadas con el mundo del trabajo y la quinta, con la ciudadanía.
Se vota sobre despidos ilegítimos, contratos con «protecciones crecientes», contratos temporales, responsabilidad en accidentes laborales y ciudadanía italiana. En este último caso, se propone reducir de diez a cinco años el período de residencia legal requerido para que una persona extranjera no comunitaria pueda solicitar la ciudadanía.

Hace semanas que leo y escucho de todo. Lo más insólito: cómo algunos políticos han llamado abiertamente a no votar. ¿Cómo puede ser que un representante del pueblo invite a los ciudadanos a no ejercer un derecho tan importante? Mientras tanto, en redes sociales, abundan frases del estilo «yo me voy a la montaña», «yo no voto», o «mejor me voy al mar»… entre otros muchos otros comentarios.
Votar en Italia es un derecho, no una obligación
El artículo 48 de la Constitución italiana dice que «el voto es personal e igualitario, libre y secreto», y que «su ejercicio es un deber cívico». En Italia, el voto es un derecho, pero no una obligación. Nadie te sanciona si no vas a votar. Quizás por eso, con tanta ligereza, algunos eligen no hacerlo. No es como en Argentina, donde el voto es obligatorio y no participar tiene consecuencias. Aun así, estoy segura de que muchos argentinos irían a votar igual, porque entienden -también por la historia del país- que el voto es una herramienta concreta que tenemos como ciudadanos para intentar que las cosas cambien.
Por eso quizás me cuesta entender cómo tantos italianos pueden decir con tanta soltura que no van a votar y que prefieren hacer cualquier otra cosa antes que ejercer sus derechos. Podés estar de acuerdo o no con el contenido del referéndum, este o el que sea, podés apoyar o rechazar a determinados políticos, pero al menos andá a votar. Es un derecho y ejercerlo es una responsabilidad.
Podés estar de acuerdo o no con el contenido del referéndum, este o el que sea, podés apoyar o rechazar a determinados políticos, pero al menos andá a votar. Es un derecho y ejercerlo es también una responsabilidad.
Florencia Gagliardi, periodista y fundadora de TSI
Votar, un acto de enorme importancia
Hace seis años que vivo en Italia y todavía me sorprende la baja participación en las urnas. Para mí, votar es un acto de enorme importancia. Sea por sí o por no, al hacerlo tengo en mis manos un poder que no pienso ni quiero regalarle a nadie. Me pertenece y sería irresponsable no ejercerlo.
El año pasado viajé al sur de Italia para conocer la tierra de mis antepasados. De camino a Calabria pasamos por Matera, en Basilicata y antes de seguir nuestro recorrido, fuimos a llevar la ropa a una lavandería. Nos atendió un señor de Napoli que vivía en Matera desde hacía muchos años y, entre todo lo que nos contó, nos dijo que «la política era una mierda y que la gente se había cansado de votar» y que para él «el voto no cambiaba nada». Pero lo más absurdo fue que en sus 62 años, nunca había votado. ¿Cómo podés afirmar que el voto no cambia nada si jamás participaste de una votación? ¿Qué hace cada uno de nosotros, desde su lugar, para que las cosas cambien?
¿Qué hace cada uno de nosotros, desde su lugar, para intentar que las cosas cambien?
Florencia Gagliardi, periodista y fundadora de TSI
Buon esercizio della democrazia
Hace un día recibí una newsletter de un portal italiano que se llama Factanza cuyo título decía: “Buon esercizio della democrazia”. El voto es una de las herramientas más poderosas que tenemos como ciudadanos y que, hasta no hace mucho tiempo, ni siquiera existía. Las mujeres, por ejemplo, recién pudieron votar en Italia en 1946. No pasó ni un siglo. Y aún así, muchos lo menosprecian. Dicen que se cansaron de los políticos y que por eso no van a votar, pero igual se quejan. ¿Podemos quejarnos si, cuando tenemos la oportunidad de hacer algo, decidimos no hacer nada?
¿Podemos quejarnos si, cuando tenemos la oportunidad de hacer algo, decidimos no hacer nada?
Florencia Gagliardi, periodista y fundadora de TSI
Ojalá algún día, esos italianos que hoy dicen que se van al mar o a la montaña, entiendan que votar es un derecho fundamental, y que elegir hacerlo al igual que no hacerlo, tiene consecuencias para todos como sociedad. Por eso, este 8 de junio, yo voto. Y si me estás leyendo, espero que vos también.


