Este jueves 18 de junio de 2026, más de 527.000 estudiantes italianos comenzaron oficialmente la Maturità con la tradicional prueba escrita de italiano.

Cada junio, Italia se detiene por unas horas. Las plazas se llenan de jóvenes, las familias contienen la respiración y los medios nacionales siguen minuto a minuto uno de los rituales más importantes de la vida italiana: el Esame di Maturità, el examen final que marca el cierre de la escuela secundaria y la entrada simbólica a la vida adulta.
Este jueves 18 de junio de 2026, más de 527.000 estudiantes italianos comenzaron oficialmente la Maturità con la tradicional prueba escrita de italiano, el primer paso de un examen que desde hace décadas forma parte de la identidad cultural del país.
Pero la Maturità es mucho más que un examen. Es una experiencia colectiva, un rito de paso, una tradición que atraviesa generaciones y que tiene incluso su propia banda sonora.
¿Qué es el Esame di Maturità en Italia?
La Maturità, oficialmente denominada examen de Estado, es la prueba que deben superar los estudiantes al finalizar los cinco años de educación secundaria superior en Italia.
El resultado final se expresa sobre 100 puntos y combina los créditos obtenidos durante los últimos años escolares con las notas de las pruebas del examen. Para aprobar es necesario alcanzar al menos 60 puntos sobre 100.
Para millones de italianos, este examen representa el final de la adolescencia. Es el momento en que se cierran años de estudio, amistades, primeras experiencias y proyectos compartidos.
Cómo se desarrolla el examen de Maturità
Actualmente la Maturità se compone de tres etapas principales:
Primera prueba: Italiano
Es la primera prueba que se realiza este 18 de junio en toda Italia. Todos los estudiantes, independientemente de la orientación de sus estudios, deben enfrentarse a un examen nacional de lengua italiana. El Ministerio de Educación propone siete opciones agrupadas en diferentes tipologías:
- Análisis e interpretación de textos literarios.
- Texto argumentativo.
- Reflexión crítica sobre temas de actualidad.
En la edición 2026, entre las propuestas aparecieron textos del escritor Cesare Pavese y del periodista Mario Calabresi.
Segunda prueba Maturità: materia específica
Se realiza dos días después y cambia según la especialidad de cada escuela.
Por ejemplo:
- Latín en el Liceo Clásico.
- Matemáticas en el Liceo Científico.
- Lenguas extranjeras en los institutos lingüísticos.
- Materias técnicas o profesionales en otros centros educativos.
Es considerada por muchos estudiantes la prueba más temida.
Examen oral
La última etapa consiste en una entrevista multidisciplinaria frente a una comisión examinadora. Los estudiantes deben demostrar capacidad de análisis, pensamiento crítico y relacionar contenidos de distintas materias. También suelen presentar experiencias de formación, proyectos o actividades realizadas durante sus años de estudio.
La Maturità, una tradición que trasciende la escuela
Pocas experiencias unen tanto a los italianos como la Maturità. Cada generación tiene sus historias sobre noches sin dormir, repasos de último momento, nervios, amistades y anécdotas que terminan convirtiéndose en recuerdos imborrables.
No importa si alguien tiene 18, 40 o 70 años: al escuchar hablar de la Maturità, muchos vuelven mentalmente a aquellos días de junio.
Por eso cada año la prensa italiana dedica amplios espacios a seguir las pruebas, analizar las posibles temáticas y recoger testimonios de estudiantes en todo el país.
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La «Notte Prima degli Esami»: cuando Italia canta la misma canción
Si existe un símbolo capaz de resumir el espíritu de la Maturità, ese es sin duda «Notte Prima degli Esami», la célebre canción de Antonello Venditti.
Publicada en 1984, la canción se convirtió con el paso del tiempo en un auténtico himno generacional. Lo que comenzó como una composición inspirada en recuerdos juveniles terminó transformándose en la banda sonora oficial de la víspera del examen más importante para los estudiantes italianos.
Cada año, durante la noche anterior al inicio de las pruebas, miles de jóvenes se reúnen en plazas, parques y espacios públicos para cantar juntos la canción de Venditti.
En Roma, por ejemplo, es tradicional que grupos de estudiantes se congreguen para compartir las últimas horas antes del examen entre música, abrazos, fotografías y promesas de futuro. Las imágenes suelen hacerse virales en redes sociales y aparecen en los noticieros nacionales.
La canción se ha convertido en un fenómeno cultural único: padres e hijos, separados por décadas, comparten la misma melodía antes de afrontar exactamente la misma experiencia.
No es casualidad que muchos italianos la definan como «el segundo himno nacional de los estudiantes».
Antonello Venditti: el artista que acompaña a generaciones enteras
El vínculo entre Antonello Venditti y la Maturità es tan fuerte que el propio cantautor suele enviar mensajes de apoyo a los estudiantes cada año.
En varias ocasiones ha bromeado diciendo que es una especie de «santo patrono» de los maturandi, como se llama en Italia a quienes afrontan el examen final.
A más de cuarenta años de su lanzamiento, «Notte Prima degli Esami» sigue sonando cada junio en escuelas, hogares, radios y plataformas digitales. Un fenómeno cultural que pocas canciones han conseguido mantener durante tanto tiempo.
El mensaje de Giorgia Meloni a los estudiantes de 2026
La Maturità es tan importante en Italia que incluso las máximas autoridades del país suelen dirigirse a los estudiantes en estas fechas.
En la víspera del examen, la presidenta del Consejo de Ministros, Giorgia Meloni, publicó un mensaje de apoyo dirigido a los jóvenes que comenzaron hoy las pruebas.
Meloni invitó a los estudiantes a afrontar el examen «con seriedad, confianza y conciencia del camino recorrido» y subrayó una idea que resonó especialmente entre los jóvenes: que la Maturità es una etapa importante, pero no define el valor de una persona.
También les recordó que el examen representa una puerta que se abre hacia nuevas oportunidades y los animó a sentirse orgullosos del recorrido realizado hasta ahora.
Mucho más que una nota
Para quien observa desde fuera, la Maturità podría parecer simplemente un examen académico. Sin embargo, para los italianos es algo mucho más profundo.
Es la última fotografía de una etapa de la vida y la noche compartida con los amigos antes de tomar caminos diferentes. Es el recuerdo de los cuadernos abiertos hasta tarde, de los nervios y de la emoción. Y es también la prueba de que, generación tras generación, algunas experiencias siguen siendo universales.
Cada junio, cuando miles de estudiantes vuelven a cantar «Notte Prima degli Esami», Italia recuerda que crecer también es una tradición.


