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CEMLA: el estudio de las migraciones, su base de datos y la historia de quienes hicieron un gran aporte a la humanidad

El Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos se creó para estudiar por qué la gente emigraba y cómo resolver los problemas que tenían. ¿Quiénes hicieron posible su creación? Entrevista del periodista Hernando De Cillia a Flavio Lauria y Mónica López.

Por Hernando De Cillia | @hdecillia 

El CEMLA, el estudio de las migraciones digitalizado en archivos
El CEMLA, el estudio de las migraciones digitalizado en archivos.

Búsqueda de partidas, información sobre los años de llegada de antepasados, barcos y fechas de arribo, documentación para tramitar la ciudadanía y conocer la historia familiar. 

Estas son algunas de las cuestiones que atraviesan hoy a la Argentina. Cuando se pasan períodos de crisis económicas y la incertidumbre no deja ver el futuro con claridad, en general, la gente inicia un camino de búsquedas para encontrar un porvenir superador, una esperanza que los motive para sus próximos años. Como sucedió a través de la historia y como sucederá con las próximas generaciones.  

Y es ahí cuando aparecen los nombres propios, los de las instituciones que hicieron un trabajo arduo de investigación y de recolección de información para conservar la historia.

Así aparece el Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos, más conocido como CEMLA, que ofrece una extraordinaria base de datos a la que se llega por Internet y se puede consultar online. Una gran vía de acceso para encontrar respuestas: arribo de inmigrantes registrados, países de origen, barcos y años de registros. Datos para quienes reconstruyen su historia familiar de un valor incalculable.  

El Centro ofrece material crucial, con documentación fiel sobre las Migraciones en la Argentina. Archivos que integran la Memoria de la Humanidad y que son fundamentales para reconstruir la historia sobre una base de datos fidedignos. 

La historia del CEMLA y sus fundadores

¿Pero qué es el CEMLA? ¿Cuál es su historia? ¿Quiénes hicieron posible su creación? ¿Cuáles fueron sus mentores y quiénes trabajaron en semejante proyecto? ¿Cuál es la actualidad del centro? ¿Cómo funciona la base de datos y qué archivos se pueden consultar?

Para indagar y tratar de responder algunas de esas preguntas, Todo sobre Italia visitó el CEMLA en el marco de una tarde primaveral en el avanzado otoño de Buenos Aires.  El sitio del encuentro fue un edificio de la calle Independencia, a metros de Puerto Madero. The Victoria’s Sailors Home nos esperaba expectante, con un silencio abrazador en una imponente estructura que está emplazada allí desde principios del Siglo XX.  

La Casa de los Marinos es la Casa de los Padres Scalabrinianos, la orden que fue trascendental en el armado del CEMLA y de lo todo que llegó después: desde el estudio de las corrientes migratorias en la Argentina hasta el armado y microfilmación de las bases de datos, con todos los arribos de los barcos a la Argentina en el periodo que va desde 1862 a 1960.  

El edificio del CEMLA está sobre la calle Independencia, a metros de Puerto Madero.
El edificio del CEMLA está sobre la calle Independencia, a metros de Puerto Madero.

Ingresar en el CEMLA 

Cuando las puertas se abren, cuatro placas sobresalen en el hall principal que da paso a las escaleras que conducen al primer piso, el lugar de las bibliotecas, el lugar de la reunión.  

De izquierda a derecha se recuerdan el paso de algunas de las celebridades que visitaron este edificio: una es del año 1991, en homenaje a los 25 años de la presencia de Los Padres Scalabrinianos, que llegaron en 1965; otra, del 20 de mayo de 1925, en conmemoración a la visita del Excelentísimo Sr. Presidente de la Nación Dr. Marcelo Torcuato de Alvear; la tercera retrataba la visita del Príncipe de Gales, en agosto de 1925, y la cuarta era del Cardenal Primado Monseñor Caggiano, con la bendición de diciembre de 1966.       

El Centro de Estudios y la base de datos

La sala de bibliotecas es el lugar en el que se desenvuelve la reunión por más de una hora con Flavio Lauria y Mónica López, la Encargada de la Biblioteca. Flavio es Sacerdote de la Congregación Scalabriniana, y ocupa en estos momentos un espacio de encargado general mientras se esperan los nombramientos de los nuevos cargos, sin definición desde la pandemia. El Centro está cerrado al público desde esa época y por ahora no hay fecha para su reapertura.    

«El CEMLA abrió sus puertas en 1985 –relata Mónica–. Lo primero que funcionó fue el Centro de Estudios, la Base de Datos vino después, en 1992. Fue para la Expo América la inauguración, cuando se conmemoraron de los 500 años de la fundación de América, en 1492″. 

«La base de datos se logró a través de la transcripción de los libros de ingreso al país de la Dirección General de Migraciones, con los registros de los barcos que entraban al país entre 1862 y 1960. Primero fueron los italianos y después se amplió con los inmigrantes de otras nacionalidades. Hasta 1923 fueron solo los que llegaban desde Italia, luego se hizo con otras naciones», añade Mónica, quien atiende todos los pedidos que llegan al Centro. 

«La base de datos se logró a través de la transcripción de los libros de ingreso al país de la Dirección General de Migraciones, con los registros de los barcos que entraban al país entre 1862 y 1960»

Mónica López

Para darle la real importancia que tiene, hay que destacar que a través de la historia existieron solo cinco Centros de Estudios en el mundo, y todos ellos fueron independientes: Roma, París, Filipinas, Nueva York y Argentina. 

¿Cómo funciona el buscador del CEMLA?

El CEMLA ofrece una extraordinaria base de datos que se puede consultar online.
El CEMLA ofrece una extraordinaria base de datos que se puede consultar online.

En la actualidad, todos los datos que se recogieron están volcados en la página del CEMLA. El que quiera averiguar sobre el arribo de algún antepasado solo tiene que seguir los pasos correspondientes: poner el apellido y el nombre del pariente, la fecha de arribo y el código captcha que arroja la página. La respuesta traerá el nombre y apellido del migrante, la edad y el estado civil, la nacionalidad, lugar de nacimiento, si existen acerca de ello datos, profesión, fecha de arribo, barco y puerto de salida. 

«Los registros son los oficiales, los que estaban cargados en los libros. Se digitalizó la información tal cual la volcaron en esa época. Hay errores de transcripción y algunos nombres que no coinciden con los datos originales, pero así fue como los escribieron en las páginas oficiales de migración. Copia fiel de lo que eran los libros», explica Mónica, quien trabaja en el CEMLA desde 1998. Es la única persona en la actualidad que está in situ en el edificio.  

«Los registros son los oficiales, los que estaban cargados en los libros. Se digitalizó la información tal cual la volcaron en esa época»

Mónica López

– ¿De dónde llegan las consultas hoy en día?  

– Primero fue de Italia, luego españoles, ahora de croatas, serbios, de la antigua Yugolsavia, polacos, en pandemia hubo muchos pedidos desde Alemania. Los certificados para la ciudadanía se piden firmados por el CEMLA. Eso va con una pequeña contribución para mantener la base de datos. Cuando hay problemas económicos es cuando más gente se quiere ir. Aparece en las noticias y ahí es cuando aumentan las consultas.  

Todos los datos que se recogieron están volcados en la página del CEMLA.
Todos los datos que se recogieron están volcados en la página del CEMLA.

El CEMLA y la digitalización de la base de datos

El Centro de Estudios fue independiente de la digitalización de la base de datos –destaca Mónica varias veces en la conversación–. Hasta 2018 se trabajó con equipos destinados a esa tarea. Uno hizo la de los italianos, entre 1882 y 1924. Después siguieron con los españoles. Cuando salió la Ley de Memoria Histórica había grupos por la mañana y otros por la tarde. Siempre fue con aportes privados conseguidos por Mario Santillo –quien presidió el CEMLA luego de Favero, su fundador–. El de los españoles, posteriormente, fue con el apoyo de Migraciones. 

El Centro de Estudios fue independiente de la digitalización de la base de datos.

«Al principio fue Fundación Antorcha quien apoyó el proyecto, luego el de los españoles lo financió el Consulado, con los datos entre 1924 y 1950. Otros proyectos fueron con aportes privados, hasta que al final también fue Migraciones el que intervino con el apoyo a esas búsquedas», añade López. 

Hoy por hoy el CEMLA está cerrado, no abre sus puertas desde la pandemia ni tampoco publicó más revistas, que son sobre las migraciones y no sobre genealogía. Las revistas tenían un gran equipo de historiadores que trabajaban para esas publicaciones. 

Scalabrini, los migrantes y sus problemáticas

Flavio Lauría, Padre de la Congregación, cuenta una semblanza de quién fue un adelantado para su época: «Giovanni Battista Scalabrini fue el creador de la Orden Scalabriniana, Congregación que fundó en 1887. Fue un hombre de avanzada, con un estudio y trabajo profundo sobre los migrantes y sus problemáticas. Dentro de la Iglesia se veía con preocupación a los que emigraban a otros destinos. Giovanni, en cambio, se puso a trabajar para resolver esos problemas. No sólo fundó la Congregación, creó los Patronatos para acompañar a los que llegaban desde el puerto. Viajó por toda Italia en el Siglo XIX para concientizar a la opinión pública, la iglesia y la legislación. Así consiguió su regulación con leyes migratorias».  

«Giovanni Battista Scalabrini fundó la Congregación y creó los Patronatos para acompañar a los que llegaban desde el puerto»

Flavio Lauría

La preservación de archivos históricos

Luigi Favero fue otro de los grandes hombres que estuvieron a cargo del CEMLA. Gracias a su impronta y su gran cabeza como ejecutor, consiguió que se microfilmaran las listas de los arribos de los barcos. De esta manera hizo un aporte trascendental a la preservación de los archivos históricos de migraciones.   

«El padre Luigi Favero tuvo una visión de formar el Centro para separar lo histórico de la base de datos. Él fue clave en la recuperación de las listas, que ya se estaban dañando en lugares no adecuados. Mario Santillo, también fue muy importante, por su condición de sociólogo y generador de recursos para conservar todos estos documentos históricos», resaltó Flavio.  

Un centro para estudiar las migraciones   

Mónica López dejó bien en claro cuáles son las diferencias del CEMLA a través de su obra. Así lo explicó con su testimonio: «Una cosa es buscar la historia familiar y otra la de los historiadores que estudian la problemática migratoria. El Centro de Estudios se creó para estudiar por qué la gente emigraba y cómo resolver los problemas que tenían. Hubo muchos historiadores que se dedicaron a un grupo especializado de migrantes. Por ejemplo, Javier Grossutti investigó a la colectividad friulana, Alejandro Fernández, a la gallega, Ruy Farías y Núñez Seixas, también. Todos ellos vinieron al Centro y escribieron en la revista. La base de datos es otra cosa, solo para saber lugares y fechas de arribo a la Argentina».   

«El Centro de Estudios fue pionero en los trabajos de migración. Nucleó a todos los investigadores en un mismo lugar con una revista, que sin dudas fue una publicación de avanzada», agregó Lauria.  

La labor del padre Luigi Favero

Favero decidió hacer algo con los libros que se estaban deteriorando. Luigi era del Véneto y trabajaba en el Centro de Studi de Roma. «En el mundo hubo muchos sacerdotes muy bien preparados en migraciones, que estudiaron y trabajaron en la problemática de los inmigrantes. Mario Santillo –el sucesor de Favero– era asesor de la ONU en Migraciones, un hombre muy preparado», recalcó Lauría.  

La Congregación Scalabriniana es la que mantiene a la institución, que no tiene aportes oficiales del gobierno argentino. Las financiaciones llegan de acuerdo a proyectos de trabajos específicos. Por ejemplo, el Proyecto de la Trata de Personas que financió la OIM (Organización Internacional de Migraciones) 

Luigi Favero estuvo en la Argentina entre 1985 y 1990. Fue el que trasladó el Centro de Estudios de la Boca a la locación actual. Después fue Superior General en Roma y más tarde lo trasladaron a Luxemburgo. 

Un libro por mes y un barco por día

«La información que está digitalizada es la que se pudo recuperar –relata Mónica–. Hay que recordar que se confeccionaba un libro por mes y llegaba un barco por día. En cada barco arribaban 300 pasajeros y en otros 3000. De ahí que un 20% de la información no se pudo reconstruir porque había hojas rotas por la mitad. Desde 1882 se recopiló una cantidad de información impresionante, que además había que interpretar, por lo que estaba escrito con una letra cambiada o mal confeccionada. La información provenía del barco, no se sabía quién ni cómo la copiaban. Entregaban los pasaportes y dependía de la bandera del barco. No se sabía si todo estaba bien, hubo familias que quedaron con los apellidos diferentes y en realidad habían llegado todos juntos».  

«Hay que recordar que se confeccionaba un libro por mes y llegaba un barco por día. En cada barco arribaban 300 pasajeros y en otros 3000»

Mónica López

En la actualidad en el CEMLA no hay un responsable académico designado desde la pandemia. Están esperando que alguien se haga cargo para tomar decisiones. De todas maneras, hoy los certificados se envían digitalizados y con firma, algo que la pandemia aceleró en su proceso.  

¿Cuáles son las preguntas más comunes al CEMLA? 

«Tengo un instructivo para que la gente acceda a la base –expone Mónica-. Se les explica cómo hacer la búsqueda. Las preguntas generales son casi siempre las mismas. Y la base está en la página web».   

Necesito encontrar a una persona; Quiero saber dónde nació; Necesito el certificado para hacer la ciudadanía; A quien busco no lo encuentro en la base; La búsqueda de un apellido ruso o la de una González o un Fernández son más complicadas si no hay datos precisos. 

El aporte cultural del CEMLA

Los Registros Parroquiales fueron claves para la búsqueda de las partidas o de los registros familiares. Los Patronatos también ayudan a los migrantes actuales que están en situación de vulnerabilidad. Aunque ese no es el trabajo del Centro. 

El CEMLA se creó como Centro de Estudios para estudiar la problemática de la migración en la Argentina y como aporte cultural, con la revista y sus trabajos especializados. La base de datos fue una decisión de Favero, que consiguió los recursos para recuperar y digitalizar las listas de las entradas al país. Esos libros los tiene el Archivo General de la Nación, que ahora los está digitalizando. Las bibliotecas que hay en el CEMLA son muy específicas, son para historiadores e investigadores.  

Alicia Bernasconi, Fernando Devoto, Luigi Favero y Mario Santillo fueron claves para el desarrollo del CEMLA, que en la actualidad espera resoluciones para plantear un plan a futuro.  

Barcos, registros de inmigrantes y libros recuperados

“La información de los ingresos al país se confeccionaban dentro del barco y estaban separados en distintas hojas por las clases dónde venían. Los libros se recuperaron por el trabajo que hizo el Archivo, donde se encuentran hoy en día los fondos documentales. El gobierno argentino preguntaba sólo algunos datos, no se sabe si en los Estados Unidos preguntaban otra cosa. Siempre subía alguna autoridad a constatar si los datos estaban bien confeccionados”, señaló Mónica.  

“Había que ver cómo los anotaban, hubo muchos errores de interpretación, de quiénes los escribían, de dónde era la bandera del barco y en qué idioma hablaba el capitán. Los libros estaban en el Hotel de los Inmigrantes apoyados en el piso. Como antes la búsqueda era manual muchas veces la gente iba a buscarlos y arrancaban las hojas, que tenían 30 personas de un lado y 30 del otro. Esa información, lamentablemente, se perdió. Había hojas rotas, con resto de palomas, comidas por las ratas. No se cuidaron desde un comienzo, deberían estar en otro lado. Por eso fue Favero quien hizo lo posible para recuperar esa información, que se digitalizara”.  

Una lista de pasajeros del año 1890 - FamilySearch
Una lista de pasajeros del año 1890 – FamilySearch

Favero, Mario Santillo y su amistad con el Papa

El Padre Lauría conoció muy bien a Favero, fue su asistente en Italia y estuvo cuando contrajo la enfermedad. Así describió a un hombre de una entrañable grandeza y sencillez: “Favero falleció en el 2000, a los 59 años, era muy joven. Era una persona muy querida, de una enorme humildad, simpleza y sencillez. Le encantaban los campamentos, era Scout. Era una eminencia en Migraciones. Estaba en Roma y lo mandaron acá dónde para desarrollar el Centro”. 

– ¿Tuvieron alguna relación con el Vaticano, con el Papa Francisco? 

-Jorge Bergoglio era muy amigo de Mario Santillo. Venían a comer acá, a este edificio, en el piso de arriba del CEMLA que pertenece a la Congregación. Mario era sacerdote y estudió en el Colegio Máximo, donde Bergoglio era el Rector. Santillo era seminarista y desde muy joven iniciaron una linda amistad, Jorge era bastante mayor que él, tenía 20 años más. Santillo también falleció muy joven, en 2016 cuando tenía 59 años, de repente. Como a Luigi Favero, que en Roma le detectaron un cáncer en el cerebro. Las ironías del destino, Dios probó a aquellos que eran brillantes. Mario era un hombre de avanzada, como Scalabrini. De una sencillez increíble, caminaba con los chicos e iba a los campamentos con sus borsegos.        

La información de las listas y el trabajo de los Scalabrinianos 

“Cuando se recuperó la información de las listas, los datos fueron muy importantes para los investigadores. Después pasó a segundo término, gracias a la iniciativa de Favero y Santillo, que pensaron que esas listas podían servir para que la gente conozca su historia en particular. De dónde habían llegado sus abuelos o parientes. Porque esa información, además, fue muy valiosa para las estadísticas. A partir de ellas los historiadores pudieron saber cuántos italianos varones habían arribado en tal época. O, por ejemplo, cuántos de tal zona llegaron a partir de 1925. Fue muy importante el trabajo de recuperación de esas listas, que si no se hubieran perdido. También hubo universidades que se basaron en esas listas para hacer una investigación histórica, por ejemplo: ¿cuántas mujeres españolas vinieron entre 1885 y 1950? Si no hubiera sido por la labor de Favero o Santillo eso no hubiera sido posible, todo se pudo conocer desde que estuvo computarizado”, añadieron con énfasis Mónica y Flavio. 

Libros de pasajeros de puertos de ultramar, Argentina, Archivo General de la Nación, 1895. Crédito FamilySearch
Libros de pasajeros de puertos de ultramar, Argentina, Archivo General de la Nación, 1895. Crédito FamilySearch

Migración y actualidad

La Congregación entre sus múltiples actividades y escasos recursos, en la actualidad se encarga de la problemática de la migración venezolana, trabaja en la triple frontera, en las ciudades de Arica y Tacna, con el apoyo a las personas que emigran y el cuidado de las fronteras entre Chile, Perú y Bolivia. La trata de personas y la droga son las dificultades que se viven en estas zonas con las grandes movilizaciones de gente en estado de precariedad.  

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