Italia modificó la ley de ciudadanía por descendencia con nuevas restricciones al iure sanguinis. Qué cambió, quiénes todavía pueden tramitarla y cuáles son los documentos necesarios en 2026.

El reconocimiento de la ciudadanía italiana por descendencia cambió de forma significativa en 2025 tras la aprobación del Decreto-Ley 36/2025, posteriormente convertido en la Ley 74/2025. La nueva normativa introdujo límites generacionales y nuevos requisitos para quienes desean tramitar la ciudadanía italiana iure sanguinis desde el exterior.
Hasta antes de este decreto, era posible reconstruir líneas familiares muy lejanas para solicitar el reconocimiento de la ciudadanía italiana. Sin embargo, las nuevas disposiciones restringieron el acceso automático a descendientes más directos y modificaron distintos aspectos del procedimiento.
¿Quiénes pueden solicitar la ciudadanía italiana en 2026?
Tras la aprobación de la nueva ley de ciudadanía italiana en 2025, ya no todos los descendientes de italianos pueden acceder automáticamente al reconocimiento de la ciudadanía iure sanguinis.
En términos generales, la nueva normativa prioriza a descendientes más directos, como hijos y nietos de ciudadanos italianos, siempre que puedan demostrar la transmisión ininterrumpida de la ciudadanía a través de la línea familiar.
Para ello, es necesario presentar documentación que permita reconstruir la genealogía familiar, como actas de nacimiento, matrimonio y defunción de todos los ascendientes involucrados en la línea de descendencia.
Además, una condición fundamental es que el antepasado italiano no haya renunciado a la ciudadanía antes del nacimiento de su descendiente. Tampoco debe haberse interrumpido la cadena de transmisión entre generaciones.
En ese contexto, uno de los documentos más importantes del trámite sigue siendo el Certificado de No Naturalización, emitido en Argentina por la Cámara Nacional Electoral (CNE), que permite verificar si el antepasado italiano adquirió otra ciudadanía.
Asimismo, el antepasado italiano no debe haber fallecido antes del 17 de marzo de 1861, fecha de la unificación italiana, o antes de la anexión de su territorio de origen al Reino de Italia.
Leer más: Cómo solicitar el Certificado de No Naturalización
Ciudadanía por vía materna
En algunos casos, la ciudadanía italiana por descendencia debe tramitarse por vía judicial. Esto ocurre cuando existe una mujer en la línea de transmisión y el hijo nacido de ella nació antes del 1 de enero de 1948.
Hasta esa fecha, la legislación italiana no reconocía a las mujeres el derecho de transmitir automáticamente la ciudadanía a sus hijos. Por ese motivo, quienes se encuentren en esta situación deben iniciar un juicio ante un tribunal italiano para solicitar el reconocimiento de la ciudadanía.
Este procedimiento es conocido como «ciudadanía por vía materna» o «juicio por vía materna» y suele requerir la intervención de abogados especializados en ciudadanía italiana.
La nueva ley de ciudadanía italiana aprobada en 2025 no eliminó los juicios por vía materna, aunque algunos especialistas advierten que podrían surgir nuevas interpretaciones judiciales a futuro.
¿Qué es la Circolare K28?
Uno de los documentos históricos más importantes para los trámites de ciudadanía italiana por descendencia es la «Circolare K28.1», emitida el 8 de abril de 1991 por el Ministerio del Interior italiano.
La circular estableció durante décadas los criterios administrativos y la documentación necesaria para solicitar el reconocimiento de la ciudadanía italiana iure sanguinis, tanto en Italia como a través de los consulados italianos en el exterior.
Entre otros puntos, la normativa indica que la solicitud debe presentarse:
- ante el consulado italiano correspondiente al lugar de residencia del solicitante; o
- ante el Comune italiano de residencia, en caso de realizar el trámite en Italia.
La Circolare K28 también detalla cuáles son los documentos necesarios para reconstruir la línea de descendencia italiana, como actas de nacimiento, matrimonio, defunción y certificados de no naturalización.
Sin embargo, en los últimos años surgieron nuevas interpretaciones administrativas y modificaciones legales —incluyendo la reforma de ciudadanía aprobada en 2025— que cambiaron algunos criterios aplicados históricamente en los trámites de ciudadanía italiana por descen
¿Qué documentos se necesitan para la ciudadanía italiana?
El trámite de ciudadanía italiana por descendencia requiere reconstruir toda la línea genealógica desde el antepasado italiano hasta la persona que solicita el reconocimiento de la ciudadanía.
Para ello, será necesario presentar distintos documentos y actas civiles que permitan demostrar la transmisión ininterrumpida de la ciudadanía italiana entre generaciones.
Acta de nacimiento del antepasado italiano
Se deberá presentar el extracto o acta de nacimiento del antepasado italiano emigrado al extranjero, expedido por el Comune italiano correspondiente.
En caso de no encontrar el acta de nacimiento, también puede utilizarse el acta de bautismo emitida por archivos parroquiales italianos.
Actas de nacimiento de todos los descendientes
Será necesario presentar las partidas de nacimiento de todos los descendientes en línea directa, incluyendo la de la persona que solicita la ciudadanía italiana.
Las actas emitidas fuera de Italia deberán contar con:
- traducción oficial al italiano;
- apostilla o legalización correspondiente, según el país.
Actas de matrimonio
También deberán presentarse las actas de matrimonio:
- del antepasado italiano emigrado;
- y de todos sus descendientes en línea directa.
Si el matrimonio fue celebrado fuera de Italia, la documentación deberá ser traducida oficialmente al italiano.
Certificado de No Naturalización
Uno de los documentos más importantes del trámite es el Certificado de No Naturalización, que permite verificar que el antepasado italiano no renunció a la ciudadanía italiana antes del nacimiento de sus descendientes.
En Argentina, este certificado es emitido por la Cámara Nacional Electoral (CNE).
Sentencias de divorcio
En caso de divorcios dentro de la línea familiar, algunas autoridades italianas pueden solicitar las sentencias correspondientes, debidamente traducidas y legalizadas.
Actas de defunción
Aunque no siempre son requeridas por todos los consulados o comunes italianos, muchas veces también se solicitan las partidas de defunción del antepasado italiano y de otros familiares fallecidos dentro de la línea de descendencia.
Documento de identidad y comprobante de residencia
Además de la documentación genealógica, la persona solicitante deberá presentar:
- documento de identidad o pasaporte vigente;
- comprobante de residencia.
La residencia deberá acreditarse tanto si el trámite se realiza en Italia como si se presenta ante un consulado italiano en el exterior.
Ciudadanía italiana iure sanguinis: marco legal
La ciudadanía italiana por descendencia —también conocida como «iure sanguinis»— se basa en el principio de transmisión de la ciudadanía por línea familiar. La expresión latina significa literalmente derecho de sangre y hace referencia al reconocimiento de la ciudadanía italiana a hijos y descendientes de ciudadanos italianos.
Durante décadas, el principal marco normativo fue la Ley n.º 91 del 5 de febrero de 1992, que regula los distintos modos de adquisición de la ciudadanía italiana y reconoce el derecho de transmisión de la ciudadanía de padres a hijos.
A lo largo de los años, además, distintas circulares, decretos y sentencias judiciales fueron definiendo aspectos administrativos y criterios aplicados a los trámites de ciudadanía italiana por descendencia.
Sin embargo, en 2025 Italia aprobó una importante reforma mediante el Decreto-Ley 36/2025, posteriormente convertido en la Ley 74/2025, que introdujo nuevas restricciones y límites generacionales para el reconocimiento de la ciudadanía italiana iure sanguinis.
Otras cuestiones a tener en cuenta
Los requisitos y formalidades de la documentación pueden variar según el lugar donde se realice el trámite.
Por ejemplo, si la solicitud se presenta ante un consulado italiano en el exterior, las actas deberán encontrarse:
- emitidas por el Registro Civil correspondiente;
- legalizadas o apostilladas;
- y traducidas oficialmente al italiano.
En cambio, si el trámite se realiza directamente en Italia, muchas veces será necesario además realizar la validación de las traducciones mediante:
- asseverazione;
- doble apostilla;
- o visto consular, según el país de origen de la documentación y el Comune italiano donde se presente la solicitud.
Por este motivo, antes de iniciar el trámite, siempre es recomendable verificar los requisitos específicos exigidos por el consulado o comune correspondiente.
¿Qué pasa con los trámites iniciados antes de la reforma?
La nueva normativa introdujo un régimen transitorio para quienes ya habían iniciado el trámite de ciudadanía italiana antes de la entrada en vigor del Decreto-Ley 36/2025.
En términos generales, continúan siendo evaluadas bajo la normativa anterior aquellas solicitudes presentadas antes del 27 de marzo de 2025, siempre que la documentación hubiera sido entregada conforme a los requisitos exigidos al momento de la presentación.
Sin embargo, debido a las distintas interpretaciones administrativas y judiciales surgidas tras la reforma, muchos especialistas recomiendan consultar cada caso de manera particular.


